La visión del viernes

La visión del viernes
Iba andando por la calle cuando mi mirada se centró por casualidad, no sé por qué, en la acera de enfrente. Entonces la vi. Iba andando hacia mí desenfadada, con una mano en el bolsillo, mientras el viento ondulaba su fantástica melena y la espuma de las olas acariciaba sus torneadas y broncíneas piernas. Empezó a susurrarme algo. Pude ver esos susurros clara y físicamente, como si estuviesen escritos en tinta blanca sobre un fondo azul por encima de su cabeza: “OENOBIOL” (me decía). Yo, absorto por la espectacular puesta en escena, no entendí su significado. “PARÍS” (añadió luego, un poco más bajito)… Mi vista se deslizaba de forma involuntaria de las olas al ombligo, del ombligo a unos toldos de “PAJARERÍA MADRID, PEDIDOS A DOMICILIO”. Empecé a estar confuso, pero en un arrebato de serenidad decidí sacar una foto como testigo del momento. Todavía no sé qué pasó, no entiendo nada. Sé que no me creeréis, pero desde entonces tengo escrito un mensaje en mi cabeza: “contiene té verde y guaraná que ayudan a quemar calorías”. Se lo he contado a mucha gente pero todos creen que estoy loco…

Perpetrado por
en la sección de Sucesos
el Viernes, 15 de junio de 2012
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