Palencianos Ilustres: Don Godofredo de Vertavillo

Hoy inaunguramos una nueva sección en DP, Palencianos Ilustres, que tratará de dar a conocer al mundo mundial la vida y obra de nuestros más destacados antepasados.


Escudo de Armas de Don Godofredo. Los bichos con cuernos de los lados fueron agregados a título póstumo por su fiel esposa.
Empezaremos hablando de un personaje clave en la Castilla del siglo XIII, Don Godofredo de Vertavillo, marqués de Escurrebragas, señor de Cagabandurrias de Arriba y lugartentiente de los ejércitos del monarca castellano Fadrique IV el Descerebrado.

De sus orígenes no sabemos demasiadas cosas, poco más que Godofredo de Vertavillo nació en Cascón de la Nava y que fue el vigésimotercer o vigésimocuarto hijo del matrimonio entre el caballero andorrano Luis el Gañán y la Infanta Doña Isabel de Villaviciosilla. Casó muy joven con Doña Perpetua Cornamenta, archiconocida dama de la nobleza castellana, y al poco tiempo entró a formar parte del ejército del rey Genaro III el Salido.

La primera acción militar de Godofredo de la que sabemos fue su destacada actuación en la toma del Castillo de Calasparra, donde hizo una extraordinaria muestra de audacia: aprovechando que los defensores de la fortaleza se habían ido de puente a Benidorm dejándose la puerta abierta, se adentró sigilosamente hasta el patio de armas, desde donde gritó a sus compañeros “vamos troncos, que aquí no hay nadie”, cosa que despertó de su siesta a las mesnadas del rey Genaro, las cuales finalmente consiguieron ocupar el castillo.

Esto hizo que le fuera concedido el marquesado de Escurrebragas, lo que suscitó las quejas de los nobles de la Corte, especialmente las del envidioso Don Ramón de Valdejuanetes, quien llegó a comentar que “no me jodas, Genaro, nombrar Marqués a este abollao… ¿no será que tienes un lío con su mujer?”. Tras esta insolencia, a Don Ramón le cortaron la cabeza, faltaría mas.

Pero sus grandes hazañas estaban por llegar y así, en la batalla de los Cencerros de Úbeda, capturó a la suegra y a siete de las cuñadas del capitán del ejército enemigo, el musulmán Tarik Ali Mocho. Posteriormente Godofredo tuvo un gesto que prueba su extraordinaria nobleza: ante la rotunda negativa de Tarik a pagar rescate alguno por sus cuñadas, y mucho menos por su suegra, le devolvió intactas a las rehenes, pese a las protestas del caudillo musulmán. Sobre este acontecimiento hay algunas discrepancias entre los historiadores de la época, ya que lo que para los cristianos fueron “protestas”, para los árabes fueron “insultos y recordatorios a toda la ascendencia del cornudo infiel”.

Hechos destacados de su carrera militar fueron también su actuación durante la revuelta de los vendedores de alfombras jubilados de Villaboinas, estando al mando de las tropas encargadas de sofocar la rebelión, y la defensa de la fortaleza de Tembleque, donde tuvo que soportar durante tres años el asedio del conde catalán Roger de la Butifarra, periodo durante el cual su fiel esposa fue gentilmente acogida por el rey Genaro en sus aposentos.

Tras la muerte por ataque de caspa de Genaro III y el ascenso al trono de su hijo Fadrique, éste le nombró capitán jefe de todos sus ejércitos, lo que, según palabras del rey fue “un agradecimiento al gran… ¿cómo decís que se llama el ceporro éste? …eso, Godofredo de Vertavillo, y sobre todo a su mujer Doña Perpetua Cornamenta, los grandes servicios prestados a mi padre y a mi propia persona”.

Sin enbargo, la dicha de nuestro héroe iba a durar muy poco: dos semanas más tarde, fue herido mortalmente durante una cacería en la que Don Fadrique le disparó accidentalmente una flecha. “Es que con esos cuernos le confundí con un ciervo”, se justificó el monarca, “un error lo tiene cualquiera ¿no?”.

Perpetrado por
en la sección de Palencianos Ilustres
el Viernes, 12 de marzo de 2010
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